Garrucheando
miércoles, 15 de junio de 2011
Las espinas de la Alcaldía de Garrucha (La Gaceta de Almeria)
Y estupefacto quedé escuchando a una señora de mi quinta asegurando en la mesa de al lado en una terraza de la playa de Mojácar que “necesitamos otro Franco” y argumentar la afortunadamente inviable necesidad que la justificaba.
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domingo, 29 de mayo de 2011
Reflexiones tras las elecciones a nivel nacional y local de un joven garruchero
En Extremadura fue la única provincia en la que no consiguió mayoría absoluta, pero parece ser que Izquierda Unida aboga por un gobierno de Derechas (cosa que me parece de lo más irónico). En las ciudades capitales de provincia, exceptuando Toledo, Cuenca, Tarragona, Lleida, Gerona, Barcelona. Pamplona, Donostia, Bilbao y Soria, ha ganado también el PP. La Derecha va a gobernar casi toda España durante cuatro años. Y como siempre, hay opiniones contrarias y a favor. Los contrarios, son, como es evidente, la gente de izquierda, los cuáles consideran que al gobernar la derecha, el país se va a la ruina. Los que están a favor son, lógicamente, los de su partido, que consideran que este es el cambio que el país necesitaba y que conseguiremos salir de la crisis. Ahora bien, ¿qué es lo que va a ocurrir realmente? Solo cabe especular y con el tiempo todo se verá.
Lo único que si tengo claro es que el país va a cambiar. Los jóvenes se han movilizado y de manera pacífica. Creo que en los años que llevamos de “Democracia” no había ocurrido una cosa igual. Se habían visto manifestaciones de estudiantes (y recuerdo especialmente las del Plan Bolonia, de las que estaba totalmente en contra, por cierto), de agricultores, de mineros… es decir, de un grupo afectado… pero por fin parece que los jóvenes en bloque han salido a la calle a luchar por sus derechos y a intentar conseguir unas mejores condiciones de vida. Los más conformistas dicen que no van a conseguir nada, que el Gobierno va a seguir haciendo lo que quiera y como quiera. No obstante, unas manifestación, ya duraderas en el tiempo y que se pueden contar por miles los manifestantes, no deben dejar indiferente a nadie, por mucho poder político que tengan. Otra cosa es lo que los medios de comunicación nos quieran hacer ver.
Y hablando de los medios de comunicación, ellos son en parte los culpables de la situación actual. ¿Por qué? Sencillo, ellos muestran lo que quieren que veamos. ¿Y qué hemos querido ver? Que Zapatero es el culpable de la crisis. Y hagámonos otra pregunta: ¿es realmente Zapatero el culpable de la crisis? Es cierto que Zapatero es la cabeza visible del Partido Socialista, pero en el Gobierno no solo está él. Están también los Diputados y los Senadores. Y realmente, analizándolo fríamente, Zapatero no lo ha tenido nada fácil.
Principalmente, ha tenido una oposición que no se ha preocupado mucho por ayudar. En todas las intervenciones que he visto de miembros del Partido Popular han salido criticando, criticando, volviendo a criticar y pidiendo que se adelanten las elecciones generales. Si en vez de esto se hubieran preocupado por ayudar a buscar soluciones, quizá seguiría habiendo crisis, sí, pero estoy totalmente convencido de que las cosas serían de otra manera y para mejor. El Gobierno ha planteado soluciones, muchas de ellas con más detractores que partidarios, para reducir la crisis (reducción del sueldo de los funcionarios, congelación de pensiones, etc.) A ninguno nos gusta que nos toquen el sueldo, pero, ¿de verdad creíamos que salir de la crisis iba a ser fácil? Y hablando de crisis… otra pregunta para reflexionar, ¿creéis que los datos que nos ofrecen los medios reflejan la realidad? Mi respuesta es: si las cosas fueran así, el país sería un verdadero caos, el triple de lo que lo es ahora o más. Obviamente, estos datos no tienen en cuenta las “chapucillas” que realizan los españoles y cuyo dinero lo cobran en negro.
Y cambiando de tercio y siguiendo con lo que realmente quería tratar, volvemos a las elecciones. Han sido mis primeras elecciones, la primera vez que he tenido ocasión de votar in situ en las urnas. La oferta no era mucha, PP o PSOE. Las cosas estaban muy tensas porque, a cualquiera que le preguntaras, no se podía predecir el resultado. A eso de las cuatro y media de la tarde, acompañado de mi hermano y el perro fuimos al Colegio Electoral que nos correspondía. Cogimos cada uno una papeleta, la metimos en el sobre y fuimos a votar. Primero votó él y finalmente, tras casi obligarle a que cogiera mi DNI por la fuerza, dijeron mi nombre y voté. Mi granito de arena estaba aportado, los resultados todavía tardaríamos unas horas en saberlo. Finalmente, tras una noche dando paseos de un colegio a otro, intercambiando impresiones de cómo iba la cosa tanto electoral como personalmente, se conocían los resultados: PSOE 1785 votos, PP 1914 votos. El viejo gobierno municipal seguía gobernando. Y por supuesto, caras de decepción de los primeros y alegría de los segundos. Al día siguiente hablé con mi madre por teléfono y una de las cosas que me preguntó fue si estaba triste por los resultados. Mi respuesta fue que más que triste, estaba preocupado. ¿Preocupado por qué?
En primer lugar, para nada considero que el pueblo haya mejorado en estos últimos cuatro años:
1. La oferta de servicios ha disminuido considerablemente y los ofertados tienen un precio muy elevado, cuando antes eran gratuitos o pagando un precio simbólico.
2. La Banda Municipal (de la cual me siento orgulloso de pertenecer , dicho sea de paso), tuvo un único cambio durante el mandato socialista de 2003-2007, y fue desde los bajos del Ayuntamiento a un local situado en la calle Joaquín Escobar, perfectamente acondicionado a nuestras necesidades, con aire acondicionado y calefacción y demás comodidades. Curiosamente, a la entrada de los populares, ese local suponía un excesivo gasto y consideraron que el mejor lugar para ensayar era el Castillo (antes de su rehabilitación) en el cual se caían trozos de techo, llegando alguno a caerle a algún integrante encima (sin causar daños graves, obviamente). De ahí al Centro Cultural, sitio en el que se veía claro que íbamos a durar poco, pues era la sala de exposiciones y tarde o temprano se acabaría necesitando. Nos trasladaron al “bar de Cuéntame” situado en el Malecón, siendo éste muy pequeño y con una acústica más que deplorable. Volvimos al Centro Cultural y de ahí, creo que pasaron al Colegio Hispanidad, a un local situado en la parte alta del pueblo y, finalmente, a su emplazamiento actual, en la antigua sede de “Ayuda al Inmigrante” (que también desapareció al entrar los populares). ¿Por qué un Gobierno si podía mantener el alquiler de un local y al llegar el siguiente, curiosamente no se podía? Un miembro muy ligado al PP en Garrucha me dijo que era porque el PSOE llevaba un retraso en el pago del alquiler y por eso tuvieron que dejarlo. Otro miembro, esta vez del PSOE, y que había formado parte del antiguo gobierno, al plantearle esa misma cuestión me dijo que todo estaba en orden respecto a ese tema. ¿Quién mentía? En mi opinión, considero que si el PSOE no hubiera estado pagando el alquiler, los dueños del local nos habría echado por impago, porque no creo que hubiera sido tan tonto de estar perdiendo dinero.
3. Obras: su resultado deja bastante que desear debido a su paupérrima gestión, ya que han perdido la oportunidad de dar puestos de trabajo a una buena parte de la población garruchera que lo necesitaba a cambio de ganarse ellos una buena parte (que esto lo hacen todos los gobiernos sin excepción, pero hay que saber hacerlo de una manera menos descarada). Además, mucho de los méritos que se adjudican, eran proyectos socialistas que debido a su salida del Ayuntamiento no pudieron llevar a cabo. Ellos tampoco hablan de que debido a la mala gestión de su Alcalde (el cual recordemos que no está ahí para supervisar ninguna obra, sino para echarse la foto), Garrucha perdió la oportunidad del, en mi opinión, proyecto estrella que propuso el PSOE, con todo lo que habría supuesto para el pueblo: la creación de un Centro Comercial. Puestos de trabajos (que yo creo que se podrían contar en cientos), nuevos servicios para el pueblo, una imagen más comercial (que sumada a la turística que tiene – tenía, hubiera sido espectacular), etcétera.
4. Limpieza: Sobre este punto, poco puedo decir. Cualquiera que haya estado en el pueblo ha podido notarlo: contenedores descuidados, playas sucias (el ejemplo más claro está en la pérdida de la Bandera Azul), parques infantiles en mal estado, baranda del paseo rota, verjas descuidadas con el peligro que supone para los menores y un largo etcétera.
5. Plaza de la Ermita: Este, sin duda, es de los temas más sonados durante el mandato del PP. Empezada durante el mandato socialista, los dirigentes del PP quisieron frenarla argumentando numerosas irregularidades en su presupuesto (más dinero para su bolsillo) y teniendo dicha obra paralizada durante al menos dos años. Finalmente fue acabada, a excepción, creo, del Parking subterráneo. A mí, personalmente, me gusta como ha quedado, a excepción de las fuentes en el suelo, en las que más de uno y más de una ha metido el pie ya, pero con la de vueltas que dieron, me esperaba algo mucho más espectacular. De todos modos, eso no quita la imagen que ha dado del centro del pueblo en obras durante tanto tiempo (que es cierto que las obras son necesarias y a todos nos fastidia en mayor o menos medida).
6. Arreglo de calles: De este tema ya hablé en su día por la indignación que tuve, y si bien estoy contento con el resultado, sigo muy contrariado por cómo lo han hecho ya que personas de movilidad reducida han tenido serias y numerosas dificultades para poder salir a la calle, que una semana se aguanta y se entiende, pero dos meses no.
7. Sueldos. De este tema no tengo mucho que añadir ni de qué quejarme, pues dado que los responsables municipales tienen el poder de colocarse el sueldo que vean más oportuno. El caso es hacerlo coherentemente. Si no hay dinero para nada, ¿por qué si hay para el sueldo? Y no un sueldo de 400-600€ como intentó hacerme creer cierta persona, sino unos señores sueldos de 1200-1400€ (independientemente del alcalde, que siempre cobra más, aunque no sé exactamente cuánto). 1200€ por trabajar de 9 a 14 con cuatro horas de descanso para ir a desayunar. Que mira que yo soy lento comiendo (cualquier persona que haya comido conmigo se ha terminado exasperando y saben por qué lo digo), pero parece ser que me superan… ¡qué en comerse una tostada y beberse un café no se tarda más de media hora! Respecto a esto de los desayunos, no soy el único que lo colabora. Amigos ajenos al pueblo que solo han estado de vacaciones, también lo han podido corroborar, por tanto, esto es una realidad, por mucho que digan que no.
8. Viajes y fiestas: De aquí solo decir “olé”. Durante el mandato del PP, Garrucha ha vivido sus mejores fiestas. De hecho, yo no sabía que la elección de Reina de las Fiestas se equiparara a la elección de Miss España. ¿Y los cohetes? Preciosos y maravillosos, de los más bonitos que se han visto nunca, vaya. Pero… ¿por qué no había dinero para hacer nada en el pueblo, pero si para pegarnos esas pedazo de fiestas? Sinceramente, el ocio nos gusta a todos, y después de todo el año trabajando (el que puede, claro está), un relax extra nos viene estupendamente, pero habría que dar prioridad a ciertas cosas e invertir el dinero en ayudar a los vecinos del pueblo, crear nuevos puestos de trabajo (por ejemplo, de limpieza), etc. No estoy diciendo que se supriman las fiestas, pero si darle la importancia que tienen y no la primordial. Todo esto también se extrapola a los viajes. Se han hecho infinidad de viajes a todos lados. Muy baratos la mayoría, cierto es, pero sin embargo, últimamente se han detectado ciertos chanchullos, y la Concejala encargada de su organización ha vacilado en las respuestas ofrecidas y rehusando de plano mostrar los presupuestos del dinero recibido por Diputación y el recaudado por los vecinos. ¿Qué pensar de ello?
En segundo lugar, observando las listas electorales, ciertamente veía una balanza muy descompensada. Por un lado teníamos una lista formada por personas de todas las edades, desde jóvenes de 20 años hasta adultos de 55 años, la mayor parte de ellos con experiencia política previa, varios de ellos con carrera y con una oratoria bastante más convincente. Por otro lado, teníamos una lista con personas en la que la más joven tenía 29 años (y que por cierto fue fotografiado, suponemos que orgullosamente, con varios elementos fascistas y con el brazo en alto), el resto superaban los 35 años y la mayoría contaba con el graduado escolar o Bachiller. De hecho, creo que solamente el cabeza de partido tiene la carrera de Derecho (que parece ser que tardó 10-11 años en sacársela) y otro que tenía Ingeniería en Obras Públicas. Y con una oratoria que nos ha dejado frases como Me se oye, me sescucha; Yo no estoy aquí para supervisar ninguna obra, solo para echarme la foto; Yo puedo llegar a ser Presidente del Gobierno (y si eso ocurriera, majo, yo creo que hasta Aznar se hacía socialista); Si antes que estaba en la oposición no me dejaban hablar, y ahora que estoy como concejal tampoco, ¿qué hago? Y un largo etcétera que no sabes si reír o llorar.
Es cierto que también en las listas del PSOE contaba con bastantes más conocidos que en la del PP, algunos de ellos, conociéndolos desde pequeño; otros ya en edad adulta y con los cuales he podido mantener conversaciones largas y agradables y que sé, que si en el futuro lo necesito, me prestarán su ayuda. Y una cosa que me dio pena de verdad, fue ver sus caras de evidente y comprensible decepción tras conocer los resultados finales, especialmente de una de ellas, a la que no pude acercarme a saludar por la marabunta de gente que había entre nosotros.
En tercer lugar, mi preocupación se debe al rumbo que tomará ahora el pueblo. ¿Cambiarán las cosas? ¿Seguirán igual? Por un lado apuesto y ansío que decidan actuar finalmente. Han ganado las elecciones, sí, pero tienen un margen más estrecho que el que tuvieron en 2007, y por tanto, han perdido la confianza de muchos vecinos y votantes. Por otro lado pienso que, al haber ganado de nuevo, se relajarán más y se dedicarán a no hacer nada o a hacer poco durante estos cuatro años. Espero que esta segunda opción no ocurra y que intenten, de una vez, sacar el pueblo adelante, que intenten que Garrucha vuelva a ser lo que era antes, que los turistas vayan a Garrucha y se lleven un buen recuerdo y la recomienden a amigos y familiares.
Garrucha no tiene que ser PP y PSOE, tiene que ser un conjunto de 13 concejales luchando por los intereses del pueblo. Ganadores y oposición tienen que ponerse de acuerdo, aunque, por mayoría absoluta, se hará lo que los ganadores digan, ya que, por regla general, no tienen en cuenta a la oposición.
Me da mucha pena cuando pienso en la rivalidad que hay entre los vecinos del pueblo simplemente por la política. Yo tengo amigos de derechas y de izquierdas (una de mis mejores amigas en Málaga, e incluso una garruchera a la que le tengo mucho cariño es de derechas y nunca nos hemos llevado mal por ello, al contrario) y no tengo ningún problema en compartir las opiniones respecto a temas de políticas, pero no veo necesario el tener que pelearme o dejar de hablar a alguien por ello como varios casos que conozco. A mis casi 21 años creo que tengo la capacidad de informarme y juzgar por mi mismo las actuaciones de nuestros políticos y estar de acuerdo con los que habitualmente son contrarios a mí, y estar en desacuerdo con los que habitualmente son acordes a mis ideales. No hay que ser ni un extremo ni otro, simplemente juzgar con criterio la información que se nos da y comprobarla, porque los medios de comunicación nunca nos van a decir la verdad, y en ese sentido, dos años de carrera me avalan y sé de lo que hablo.